Dibujo de una familia que lee

El pedagogo y filósofo Gregorio Luri nos indica que los niños a los que sus padres les leen con regularidad a los cinco años tienen un mejor rendimiento en matemáticas, vocabulario y ortografía a los dieciséis. Y que sólo a un tercio de los niños les leen en casa a diario.

La relación entre los padres y la lectura tiene un impacto significativo en el desarrollo académico de los niños.

Algunas razones por las que leer con regularidad a los hijos puede mejorar su rendimiento escolar

Modelo a seguir: Los niños aprenden observando a sus padres. Si ven a sus padres disfrutando de la lectura, es más probable que desarrollen un interés similar.

Desarrollo del lenguaje: Leer en voz alta a los niños les ayuda a desarrollar habilidades lingüísticas, vocabulario y comprensión. Esto es fundamental para el éxito en la escuela.

Conexión emocional: Leer juntos crea un vínculo especial entre padres e hijos. Compartir historias y discutirlas fomenta la comunicación y el afecto.

Preparación para el aprendizaje: La lectura temprana estimula la imaginación y la creatividad. Los niños que han sido expuestos a libros desde una edad temprana están mejor preparados para aprender en la escuela.

Comprensión del mundo: Los libros ofrecen conocimientos sobre diferentes culturas, lugares y temas. Esto amplía la perspectiva de los niños y les ayuda a comprender mejor el mundo que les rodea.

Ejemplos prácticos de cómo aplicar estas ideas en casa

Lectura compartida: Dedica tiempo para leer con tus hijos. Puedes elegir un libro que les interese y leerlo juntos. Comenta sobre la historia, haz preguntas y fomenta la comprensión.

Crea un rincón de lectura: Crea un espacio acogedor para la lectura en casa. Puedes colocar cojines, una lámpara y una estantería con libros. Invita a tus hijos a explorar los libros por sí mismos.

Conversaciones sobre las palabras: Durante el día, introduce sobre palabras nuevas. Por ejemplo, si ves un pájaro en el jardín, puedes decir: “Ese es un petirrojo”. Explícales su significado y úsalo en diferentes contextos.

Juegos de palabras: Juega a juegos que involucren palabras. Por ejemplo, el “veo veo” es una excelente manera de ampliar el vocabulario. También puedes jugar al “ahorcado” o crear crucigramas caseros.

Visitas a la biblioteca: Lleva a tus hijos a la biblioteca más cercana. Permíteles elegir libros que les interesen. Explora diferentes géneros y autores. La variedad es clave para desarrollar el amor por la lectura.

Modela la lectura: Sé un modelo a seguir. Si tus hijos te ven leyendo, es más probable que también quieran leer. Comparte tus propias experiencias de lectura y recomienda libros interesantes.

Habla sobre lo que leen: Después de que tus hijos lean un libro, habla con ellos sobre la trama, los personajes y lo que les gustó. Esto fomenta la comprensión y la reflexión.

Recuerda que la lectura en familia es una actividad valiosa que no solo mejora las habilidades de lectura, sino que también fortalece los lazos familiares. ¡Disfruta explorando el mundo de los libros junto a tus seres queridos! ??

 

Algunos libros:

Todos somos lectores (Tapa blanda) Alex Quigley

 

Closing the reading gap (Tapa blanda) Alex Quigley


Why Learning fails (Tapa Blanda) Alex Quigley

 

El docente tutor (Tapa blanda) de Alex Quigley

 

(Colaboración pagada)

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